El albatros
La gente marinera con crueldad salvaje,
Suele cazar albatros, grandes aves marinas
Que siguen a los barcos compañeras de viaje,
Blanqueando en los aires como blancas neblinas.
Pero, apenas los dejan en la lisa cubierta
-¡ellos que al aire imponen el triunfo de su vuelo!-
Sus grandes alas blancas, como una cosa muerta,
Como dos remos rotos, arrastran por el suelo.
Y el alado viajero toda gracia ha perdido,
y, como antes hermoso, ahora es torpe y simiesco:
y uno le quema el pico con un hierro encendido
y el otro cojeando copia su andar grotesco.
El poeta recuerda a este rey de los vientos
Que desdeña las flechas y que atraviesa el mar,
Sus alas de gigante no le dejan andar.
Tomado de: Las flores del mal. Carlos Baudelaire. Editorial Calomio.Argentina,1944.
jueves, 10 de junio de 2010
miércoles, 21 de abril de 2010
martes, 13 de abril de 2010
miércoles, 17 de marzo de 2010
martes, 16 de marzo de 2010
Taller Literario Ojos de Poeta semana 24 Escritora invitada: Angela García
Taller Literario Ojos de Poeta
semana 24
Escritora invitada: Ángela Gracia
Bajo la coordinación de: John Galán Casanova
Tomado de:
Ángela García, Entre leño y llama, PROMETEO, Medellin,1993.
Arpa
No será en vano este forzoso juego
de heridas
Pulsa el filo
la cuerda danzara en el viento
la canción mejor
Algo en la pupila
relente de la tragedia
escisión del brillo
tus pasos a distancia de tí
Pulsa otra vez
la faz de la hoja
Caminos azules
en el árbol de tus manos
Celebra otro impulso
La candente espiral
provando el cuerpo
leve
en pos de la plenitud
Juega al más osado
Ese es tu bálsamo
Entre leño y llama
De súbito
el deseo emerge
cuando agoniza el medio día:
!Colmarse
como la franja añil
de vacío
entre leño y llama!
Tomado de: Angela García, Rostro de agua,PROMETEO, Medellín, 1997.
PREGUNTAS
¿Qué rostro colma tus facciones
cada hora?
¿Qué luz en las retina las transforma?
¿Qué sombra?
¿Quien se asoma por la comisura
cuando ríes,
cuando se abre la boca
ante el bailoteo de lo inesperado?
Cuando la carne es pulpa de cielo
¿como nombrarte?
¿Hay otro nombre
fuera de tu nombre
cuando entre y sale
el aire con el canto?
Y ese velo que el amor rasga
¿a quien muestra?
Semblante de vertigo y vacío
rostro de azogue
sin nombre
CONJURO
recuerdame siempre desnuda
quiero llegar a tu corazón
con los pies descalzos
como a una playa
En tu memoria el tatuaje
del silencio
cuando es un himno del cuerpo
voz echa rumor
emanando en humedas pulsiones
como cuando somos
universo de luz
Encuentrame en tu deseo
como cuando iniciamos la errancia
en pos de la edénica palabra
No he visto un hombre tan hermoso
como el de la orquesta
Aún cuando espera la seña del dorector
esplende en sus manos
el instrumento cuyo
silencio
toca el alma
Ninguno es tan sabio como cuando vela su turno
en la orquesta
hieático y manso
ante la melodía
que lo ha citado
Y cuando toca
sólo ese es maestro
y cumple la misión de la belleza.
semana 24
Escritora invitada: Ángela Gracia
Bajo la coordinación de: John Galán Casanova
Tomado de:
Ángela García, Entre leño y llama, PROMETEO, Medellin,1993.
Arpa
No será en vano este forzoso juego
de heridas
Pulsa el filo
la cuerda danzara en el viento
la canción mejor
Algo en la pupila
relente de la tragedia
escisión del brillo
tus pasos a distancia de tí
Pulsa otra vez
la faz de la hoja
Caminos azules
en el árbol de tus manos
Celebra otro impulso
La candente espiral
provando el cuerpo
leve
en pos de la plenitud
Juega al más osado
Ese es tu bálsamo
Entre leño y llama
De súbito
el deseo emerge
cuando agoniza el medio día:
!Colmarse
como la franja añil
de vacío
entre leño y llama!
Tomado de: Angela García, Rostro de agua,PROMETEO, Medellín, 1997.
PREGUNTAS
¿Qué rostro colma tus facciones
cada hora?
¿Qué luz en las retina las transforma?
¿Qué sombra?
¿Quien se asoma por la comisura
cuando ríes,
cuando se abre la boca
ante el bailoteo de lo inesperado?
Cuando la carne es pulpa de cielo
¿como nombrarte?
¿Hay otro nombre
fuera de tu nombre
cuando entre y sale
el aire con el canto?
Y ese velo que el amor rasga
¿a quien muestra?
Semblante de vertigo y vacío
rostro de azogue
sin nombre
CONJURO
recuerdame siempre desnuda
quiero llegar a tu corazón
con los pies descalzos
como a una playa
En tu memoria el tatuaje
del silencio
cuando es un himno del cuerpo
voz echa rumor
emanando en humedas pulsiones
como cuando somos
universo de luz
Encuentrame en tu deseo
como cuando iniciamos la errancia
en pos de la edénica palabra
No he visto un hombre tan hermoso
como el de la orquesta
Aún cuando espera la seña del dorector
esplende en sus manos
el instrumento cuyo
silencio
toca el alma
Ninguno es tan sabio como cuando vela su turno
en la orquesta
hieático y manso
ante la melodía
que lo ha citado
Y cuando toca
sólo ese es maestro
y cumple la misión de la belleza.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Leidy Muñoz González
Leidy Muñoz González
TE EXTRAÑO
Pienso en ti.
Recuerdo tu alegría.
Recuerdo esos momentos a tu lado,
Tus consejos, tu fuerza.
Pienso en tu fe.
Recuerdo tu eterno amor de madre,
Tu confianza, y aún te extraño.
SÓLO UN MOMENTO
Sólo un momento a mi favor,
Para pensar en el futuro…
Sólo un momento a mi favor,
Para poder servir…
Sólo un momento a mi favor,
Para poder soñar,
Para poder sentir.
Solo un momento
Para pensar en mi, para pensar en ti.
Sólo un momento
Para pensar en mi favor
Para vivir, poder vivir así.
¿QUÉ SERÍA?
¿Qué sería del escrito sin la letra?
¿De las aves sin el aire?
¿De nosotros son un Dios?
¿Que sería del cielo sin su color?
¿Del camino sin distancia?
¿De la distancia sin rumbo?
¿Qué sería del amor sin corazón?
¿De la palabra sin significado?
¿De la vida sin razón?
Árbol libro I. Colombia, 1998
TE EXTRAÑO
Pienso en ti.
Recuerdo tu alegría.
Recuerdo esos momentos a tu lado,
Tus consejos, tu fuerza.
Pienso en tu fe.
Recuerdo tu eterno amor de madre,
Tu confianza, y aún te extraño.
SÓLO UN MOMENTO
Sólo un momento a mi favor,
Para pensar en el futuro…
Sólo un momento a mi favor,
Para poder servir…
Sólo un momento a mi favor,
Para poder soñar,
Para poder sentir.
Solo un momento
Para pensar en mi, para pensar en ti.
Sólo un momento
Para pensar en mi favor
Para vivir, poder vivir así.
¿QUÉ SERÍA?
¿Qué sería del escrito sin la letra?
¿De las aves sin el aire?
¿De nosotros son un Dios?
¿Que sería del cielo sin su color?
¿Del camino sin distancia?
¿De la distancia sin rumbo?
¿Qué sería del amor sin corazón?
¿De la palabra sin significado?
¿De la vida sin razón?
Árbol libro I. Colombia, 1998
viernes, 30 de octubre de 2009
PORQUE TAMBIEN TENEMOS NUESTROS MUERTOS POR RECORDAR
Manifiesto contra la vejez
Por Julián David Mira López q.p.d
Protesto contra la vejez y los achaques propios de la edad.
Reniego de las sillas de ruedas, del andar trabajoso y el olor a cementerio.
Me indigna el hecho de ver cómo el tiempo arruga la piel cual si fuera una
hoja de papel que hay que desechar porque en ella se ha escrito demasiado.
Me rebelo en contra de los bastones y los cuerpos encorvados que soló
tienen aliento para mirar el asfalto y buscar como locos la banca de un
parque cualquiera para sentarse a ver pasar en cámara lenta una película
que esta a punto de terminarse.
Me opongo a pasar los días atado a la cama de un hospital ante la imposi-
bilidad de respirar o debido a las putas molestias de la próstata.
Refuto tener que leer a través de un par de lentes bifocales las cartas de
amor que alegraron nuestros años maravillosos.
Pero sobre todo me niego a ver tu abundante cabellera cubierta de canas y
En tus ojos negros el reflejo implacable del tiempo.
Y no concibo que algún día no pueda tenerte a mi lado porque un pedazo
De tierra húmeda ha raptado tu hermosura.
DEl libro RAIZDECINCO. COMFENALCO. cOLOMBIA, 2000.
Por Julián David Mira López q.p.d
Protesto contra la vejez y los achaques propios de la edad.
Reniego de las sillas de ruedas, del andar trabajoso y el olor a cementerio.
Me indigna el hecho de ver cómo el tiempo arruga la piel cual si fuera una
hoja de papel que hay que desechar porque en ella se ha escrito demasiado.
Me rebelo en contra de los bastones y los cuerpos encorvados que soló
tienen aliento para mirar el asfalto y buscar como locos la banca de un
parque cualquiera para sentarse a ver pasar en cámara lenta una película
que esta a punto de terminarse.
Me opongo a pasar los días atado a la cama de un hospital ante la imposi-
bilidad de respirar o debido a las putas molestias de la próstata.
Refuto tener que leer a través de un par de lentes bifocales las cartas de
amor que alegraron nuestros años maravillosos.
Pero sobre todo me niego a ver tu abundante cabellera cubierta de canas y
En tus ojos negros el reflejo implacable del tiempo.
Y no concibo que algún día no pueda tenerte a mi lado porque un pedazo
De tierra húmeda ha raptado tu hermosura.
DEl libro RAIZDECINCO. COMFENALCO. cOLOMBIA, 2000.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

